El final del verano

Aunque siga haciendo un calor de la muerte, la sensación de que el final del verano llegó está instalada en nuestras mentes.

Vuelta a casa, al trabajo, a las rutinas y lo más duro… a programar el despertador.

Como sabes, Septiembre es uno de mis meses favoritos. Vivo en la nostalgia de la infancia, de estrenar cuaderno y lápices de colores. De olor a libros nuevos y forrar la carpeta con fotografías de la Super Pop.

Ahora todo eso se sustituye por un proyecto nuevo que también estrena libreta y algún boli 😉 La ilusión es más grande y los nervios no son equiparables a los del primer día de clase. Esta nueva aventura es una mezcla de terror y felicidad. Es difícil de explicar. Por un lado no quería que el verano terminara porque debía enfrentarme a todos esos miedos, por otro lado quería que comenzara Septiembre para salir a la palestra y contarte todo lo que he aprendido durante este tiempo y quiero enseñarte.

Septiembre va a ser un mes de trabajar duro pero también de jugar mucho.

¡Feliz Septiembre!

NOTA: Si estás con depresión postvacacional y con nostalgia del verano mejor no le des al play.