Por qué prohíbo beber Coca-Cola a mi hijo

Coca-Cola_logo_2007

Una de las cosas que tuve muy claras cuando me quedé embarazada es que mi hijo iba a probar la CocaCola lo más tarde posible.

La verdad es que me sorprende que los niños la beban tan pequeños teniendo en cuenta que es una bebida que altera y con un contenido alto de azúcar. No critico a los padres que lo consienten, cada cual hace con sus hijos lo que quiera y yo soy la menos indicada para juzgar a los demás.

Pero sí, mi hijo de cinco años tiene terminante prohibido beber CocaCola, sea Zero, sin cafeína, Light o marca blanca. Prohibidísimo.

Hasta hace poco no había problema, él sabe que no puede berbela, que es una bebida de y para “mayores”. Pero claro llegan los cumples, las meriendas y sus amigos la beben y él no. Sus amigos me preguntan por qué no puede beber y yo muchas veces no se que contestar. Bueno lo se, pero no quiero responder lo que pienso porque podría tener problemas.

Pero hay un motivo por el que prohíbo a mi hijo beber CocaCola más importante que el que tenga mucho azúcar o altere. Y para explicar ese motivo debo remontarme a mi infancia.

En mi casa, cuando eramos pequeñas jamás entró una botella de coca cola. El dinero escaseaba y la CocaCola “era un lujo” como decía mi madre. Así que cuando la probé por primera vez sentí como si me probara un anillo de diamante de Tiffany&Co.

Recuerdo que la bebíamos sólo los domingos en el bar mientras mis padres tomaban un vermú y ¡ojo! una botella pequeña con dos cañitas, una para mi hermana y otra para mi. Era increíble la alegría y nuestras caras de felicidad cuando el camarero nos traía la botella, y bebíamos pequeños sorbitos para que no se terminara jamás. Y la manteníamos en nuestra boca hasta que se terminaban las burbujas que te hacían cosquillas y saboreabas ese dulzor. Unos momentos que nunca olvidaré.

Foto de archivo de 1989 si no me equivoco.
A veces esos domingos comenzaban en el parque y terminaban en el bar

A día de hoy que haya CocaCola en mi casa, para mi, sigue siendo un lujo. Es sinónimo de fiesta, de un evento especial, de que vienen amigos a comer o cenar. No tanto para mi marido que él es muy fan de la bebida y compra más de lo que yo quisiera. Pero quién soy yo para juzgarle si fumo ¡que es peor! y nunca me falta el paquete de Winston. :/

Y eso es lo que le quiero transmitir a mi hijo. Una tradición. No se si es bueno o malo que lo haya decidido así y, sinceramente, me da igual. Me gustaría que, al igual que hacemos mi marido y yo en otros aspectos, que lo viera como algo especial y que no se convirtiera en una bebida normal como el agua. Sólo quiero que mi hijo disfrute de la misma experiencia que tuve yo cuando se beba una CocaCola. Que para él sea un placer casi prohibido y que le recuerde a momentos muy puntuales vividos en familia.

benditos-bares-coca-cola

Porque para mi CocaCola es igual que un domingo a las doce del mediodía en el bar de siempre con mis padres tomando el vermú, con mi hermana peleando por el último traguito, aceitunas sabor anchoa en un cuenco de barro que antes aguantó un helado de La Menorquina y felicidad. CocaCola para mi son pequeños momentos en familia que gracias a ella recordaré de por vida.

Ahora entenderéis por qué prohíbo a mi hijo beberla, de momento. Simplemente estoy esperando unos años más y encontrar ese momento que él pueda recordar siempre a pesar de los años.

Por que yo me tomo en serio que CocaCola es la chispa de la vida y de la felicidad.

Feliz Viernes desde Delp

PD. No es un post patrocinado aunque lo parezca.

12 Comments

  1. Ester Septiembre 5, 2014

    Yo no sé si el día que tenga hijos la tomarán desde pequeños aunque en principio antes de los 7 u 8 no me gustaría, pero sí que recuerdo que para mí siempre fue algo excepcional. En mi casa era la bebida de los domingos cuando veníamos de la playa, de algún día festivo y cuando mi madre nos hacía “mcdonals” que era básicamente que nos hacía hamburguesa con patatas pero se curraba todo en plan como si fuera ir al mcdonals y nos ponía vasos grandes de coca cola. Precisamente por eso, porque era algo excepcional y ligado a momentos felices la disfrutaba más y me sigue gustando hacerlo así y espero algún día ser capaz de transmitirlo a mis retoños 🙂

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    • Patricia Septiembre 5, 2014

      Ester seguro que sabrás transmitirlo a tus hijos así como me lo has transmitudo a mí. El problema, por llamarlo de alguna forma, es cuando ven a su amigos tomarla y tus hijos no.
      Pero estoy convencida que nuestro argumento está por encima de cualquier otro. Que valoren los pequeñis placeres de la vida, aunque sea un vasito de cocacola.

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  2. Patri_Mallorkids Septiembre 5, 2014

    Pues chica me ha encantado tu objetivo!!!.. yo también quiero que en casa se sigan algunas tradiciones que tenían mis padres.
    En el tema de la coca-cola soy más inflexible y encima sin argumento. No me gusta que la beban y punto. Este verano por primera vez mis hijos (3 y 4 años) han probado su primer refresco, la fanta naranja porque me hacía gracia (me pasaba lo mismo que a tí con la coca-cola, mi madre solo nos permitia tomarla en restaurantes, pero nunca había en casa). Pero no quiero que se acostumbren y en casa no hay, solo alguna vez que vamos de rtes.

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    • Patricia Septiembre 5, 2014

      Jajaja me ha hecho gracia lo de ¡y punto!. Yo también tengo un par de prohibiciones que son ¡porque no y punto!
      A Oliver le encanta la fanta naranja. Y ha sido mi salvación en cumples y meriendas con sus amigos. Una forma de evitar la cocacola por el momento.
      ¡Gracias por tu comentario!
      Un abrazo

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  3. Alicia Septiembre 5, 2014

    Menudos recuerdos!
    Cómo nos podía durar tanto una botella entre las dos? Y ese atracón de aceitunas, que como hubiera número impar de ellas la última la mordiamos por la mitad para comer las dos la misma cantidad.
    Respecto a la Coca-Cola soy una @malamadre. Yo pensaba igual que tu, que tardaría en probarla, no por los mismos motivos, pero cuanto más tarde mejor.
    Hugo ya la ha probado 🙁 y hasta aquí puedo escribir…

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    • Patricia Septiembre 6, 2014

      Jeje sii muchos recuerdos y eso que no me acordaba de lo de la última aceituna! ¡¡que bueno!! ¿y que te ha parecido la foto? 😉
      Gracias por comentar :*

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  4. Sandra Septiembre 6, 2014

    Anda!Y yo ,dónde estaba?qué pasa, siempre me perdía?Nosotros a Oscar se la dejamos probar,prefería que fuera él quien,por iniciativa propia dijera que no le gustaba; y así fue,las cosquillas en la nariz cuando se acercó el vaso,no le hicieron mucha gracia, y el sabor, menos;así que,problema resuelto en casa.

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    • Patricia Septiembre 7, 2014

      Pues bien que hicisteis. Y suerte de que no le gustara, no suele pasar con todos los niños 😉
      ¿Y dónde estabas? buena pregunta, tendremos que hacer memoria para ver donde te metías.
      Un besazo y gracias por tu comentario

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  5. Pilar Lupi Septiembre 29, 2014

    Hola Patricia, te acabo de conocer, vengo de Hello Creatividad y lo primero que te leo este post sobre la Coca-cola. No te puedes ni imaginar lo que coincidimos en este tema. Tengo un pequeño de casi 5 años y nos ha pasado exactamente lo mismo. Mientras he podido controlarlo ha sido facil, pero llegaron los amigitos y con ellos sus fiestas, y con ellos ese bendito liquido espumoso.
    Me ha encantado tu post.
    100% identificada.
    Gracias.

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    • Patricia Septiembre 29, 2014

      ¡Hola Pilar!
      Pues qué alegría leer que hay otra mami que piensa como yo. ya creía que estaba un poco loca o que era una #malamadre jajjaja Pienso que nuestros hijos tendrán muuuucho tiempo en beber cocacola y que bueno, mientras podamos evitar que de tan pequeños lo hagan pues eso que ganamos. Pero los cumples y meriendas varias es una lucha. Suerte que mi hijo lo lleva muy bien y ni protesta ni se enfada. Parece que él ve igual de normal y divertido beber naranjada o agua ¿Y el tuyo?
      Gracias por comentar y ¡nos vemos por el curso!

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  6. Almudena Octubre 1, 2014

    Yo con mi hija soy igual, tiene solo 4 años, todavía no cumplidos, pero cuanto más tarde la pruebe, mejor, ayer flipé al ver en un cumple a los niños con 4 años beber coca cola, ¿luego dormirían? porque era coca cola normal, no sé… pero me pareció raro.
    Saioa no bebe ni fanta, solo agua. Y en casa zumos caseros.
    Yo por el contrario, sí, soy adicta, ya hora embarazada sin cafeína, vamos, fatal, trato que ella no me vea beber, solo cuando no está.
    Besos

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    • Patricia Octubre 2, 2014

      Entonces eres como mi marido que también es adicto a la cocacola. Bueno hay casos peores como el mío que fumo y eso es malísimo de la muerte 🙁
      Y digo yo… ya tendrán tiempo de beberse sus cocacolas ¿no? ahora los veo yo muy pequeños… y eso que tu dices ¿dormirán por la noche??en el próximo cumple pregunto jajjaja

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