Diario

Mea Culpa por Carme Chaparro

Hace unas semanas, leí en la revista Mujer Hoy, un artículo de Carme Chaparro, que me dejó helada. Helada porque conforme lo iba leyendo me estaba viendo a mi misma, mis pensamientos, mi “Mea Culpa” diario.

Os transcribo un trocito y os dejo el enlace para que lo sigáis leyendo. No tiene desperdicio. Va dirigido a todas las mamás trabajadores, que son muchisimas, que como yo, nos pesa la culpa de no estar 100% con nuestra familia, de atender llamadas de amigas, de pasar una meñana en la pelu … en fin! nuestro pan de cada día.

Mea culpa por Carme Chaparro

CULPABLES porque nos damos caprichos gustativos que se acumulan en forma de grasa en nuestras caderas. Culpables porque deseamos unos minutos de paz -¿no pueden los niños dormirse de una vez?- para leer ese libro que nos apetece tanto. Culpables porque nos mira con esa cara de pena cada vez que salimos de casa para ir a trabajar. Culpables porque estamos en la “pelu” haciéndonos las mechas en vez de aprovechar la mañana del sábado en familia. Culpables porque llevamos ya cinco minutos hablando por teléfono con una amiga mientras los niños están enganchados a la tele -¡Dios, es que no deberían ver tanta tele!…-. Culpables por … … (leer más)

Está claro que la situación de ser madre trabajadora, es una situación que elegí yo. Nadie me obligó, por lo que debo acarrear con los pros y los contras que conlleva el hecho de trabajar, atender a mi familia y mi casa, todo ello sin olvidarme de mi misma. En este caso, mi madre, un hueso duro de roer, me diría, – ¡te lo has buscado tú!, ¿no querías ser madre? – Sin embargo, y a pesar de que no me arrepiento nada de la decisión, si que es verdad que tendríamos que estar mejor preparadas en cuestión de saber separar sentimientos y frivolizar un poco las situaciones que a veces nos dejan con el ánimo por los suelos. Sobre todo aquellas en que tu marido te llama al trabajo para decir que tu hijo te quiere saludar y preguntar si vas a estar a la hora del “bañito”. No se! quizá me debería construir una coraza que, ante dichas situaciones, saber mantener la mente fría, y salir de la situación sin caer en el Mea culpa. Sin embargo, mi gran pregunta es, si lo hiciera así ¿no sería un pelín menos humana?

La respuesta, bueno la que yo creo que es respuesta para mí, es encontrar un equilibrio, no irte al camino trágico de “soy mala madre porque salgo a las tantas de la oficina y no llego a la hora del baño de mi hijo” ni tampoco hacer oídos sordos a las necesidades de tu familia, porque se puede aprender mucho de ellas.

De todas formas, como hemos podido leer en el artículo, y para más INRI, han hecho un estudio en la Universidad de Toronto, sobre el caso, y … estamos “condenadas” a sentirnos mal, así que bueno lo llevaremos lo mejor posible no? Siempre con una sonrisa, y siempre pensando que lo hacemos lo mejor posible y que para nuestros hijos, su mami es lo mejor que tienen, para ellos somos las más listas, las más divertidas, las más guapas, las que preparan los mejores bocadillos de Nutella, las que mejor cantamos las nanas, las más mejores del mundo mundial  😉

Feliz martes!

2 Comments

  1. Neus

    diciembre 28, 2011 at 16:11

    Pat… que puedo decirte. Espero no sonar retrograda, pero esa culpabilidad tan común por no decir absolutamente compartida entre todas las madres trabajadoras, hay que escucharla y analizarla muy a fondo. Es tan general que algo ancestral e intuitivo está detrás. La sociedad se ha organizado de manera que la mujer debe ser productiva también fuera de casa, nos lo han vendido como la gran panacea y se nos ha incurcado que el éxito personal pasa por el éxito profesional. A la mayoría, un día se nos despierta el instinto maternal y deseamos con todas nuestras fuerzas ser madres. Y entonces… viene la culpa. Sabemos dónde queremos estar a la hora del baño de nuestros hijos, pero ¿dónde estamos? Y lo peor… Esa culpa está con nosotras todos los días, estamos sin baño y con culpa y nos parece lo más natural que para ser madre haya que sentirse culpable. Hay algo que no estamos enfocando bien las madres y seguimos alimentando este modelo en el que nos sentimos agotadas y culpables. En fin… la maternidad necesita que nos revolucionemos y creemos otro modelo más adecuado a nuestras necesidades y las de nuestros hijos (lo que no quiere decir quedarse en casa con la escoba en mano durante 18 años, NO!). A la Revolución ;D

    1. desdelprobador

      diciembre 28, 2011 at 16:51

      Hola Neus, qué bien leerte!
      Me ha gustado muchísimo tu comentario, está cargado de razón. Las madres lo enfocamos mal, deberíamos despegarnos de esa culpa ya, y olvidarnos del modelo madre del que estamos acostumbradas a ver y el que asumimos automáticamente desde el minuto 0 que somos madres. Y me sumo directamente a LA REVOLUCIÓN!!!
      Un abrazo muuuy grande

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