La decisión

Gracias a Maba, Lady B, Sandra, Muaka, Izas, Maituins, Maria Jose y a Lina por contarme vuestras experiencias, vuestras opiniones pero sobre todo gracias por vuestros ánimos. Hoy me encuentro mucho mejor. Ahora se que no estoy sola en este camino. Y tengo clarisimo que le daré el biberón a mi hijo con tanto amor o más, si cabe, que si le diera el pecho. Porque ha sido y es la decisión que siempre he querido tomar y se que será la correcta. Lo que no será correcto es hacer algo que en verdad no quiero hacer.
Aunque soy un mar de dudas en todo lo que es referente a la maternidad lo único que tengo clarisimo es que Oliver tendrá sobredosis de amor, de cariño, de besos, de achuchones, de sonrisas, de palabras bonitas, de caricias, de momentos divertidos, de paseos, de playas, de montañas, de juegos con papá con su abuelo y su abuela y sus tias y tios… y para darle todo no necesito mi pecho, ni biberón. Sólo saber amar y tener amor para dar.
De nuevo gracias a todas. Sois maravillosas, nunca me cansaré de repetiroslo.
Un besazo

la frase de Verónica

Ha hecho ya un año que María, la hija de Vicente, un amigo de Juan vino al mundo.
Recuerdo que fuimos al hospital a verles y en aquella habitación repleta de gente se respiraba mucho amor. Verónica, la mamá de la niña nos contaba como había sido el parto, y las horas posteriores, entonces se me quedó grabada una frase que en su momento no entendí y que ahora tiene muchísimo significado para mi. La frase fue:
– No voy a darle pecho a María, le voy a dar biberón. Y me da igual que la gente piense que soy una mala madre.
En ese momento me pregunté que porqué teníamos que pensar los demás en que era una mala madre. Era su decisión y no lo veía mal darle biberón en vez de pecho.
Ahora ya lo entiendo todo.
Yo tampoco le voy a dar pecho a Óliver. Es algo que he tenido claro desde que supe que estaba embarazada. Algo dentro de mi, no me digáis el qué, me dice que si yo siempre le he querido dar biberón pues que lo haga así.
Mis hermanas, junto con mi ginecólogo, intentan convencerme de que le de pecho. He leído sobre el tema, y se perfectamente que las defensas que le das a tu hijo dándole de mamar, son las mejores que puedan existir y son de por vida. Que previene el cáncer de mama y de útero y muchas otras ventajas que tiene el amamantar a tu hijo.
También he leído las ventajas de darle biberón y, aunque no son mejores que las del pecho, no son malas. La ventaja que más me gustó y la que me hizo decidirme del todo fue que al darle biberón, el padre puede ser partícipe desde el primer día de vida de su hijo, de la alimentación de este.
No se si es porque la figura paterna en mi casa no ha estado muy presente que digamos y yo sufrí mucho por ello. Así que para Óliver quiero que su padre esté muy presente y sea participe en todo momento de la vida de nuestro bebe.
La cosa está en que ayer fuimos a nuestra primera charla para futuros padres.
El tema a tratar: amamantar a tu bebé.
Una comadrona nos iba enseñando fotos de bebes mamando del pecho de sus madres y comenzó a decir lo bonito, lo bello y lo precioso que era eso. Hasta ahí bien. Pero comenzó a tratar el tema desde una postura que empezaba a incomodarme. Yo respeto las opiniones de todo el mundo y considero que tienes que argumentar tus posturas para conseguir una credibilidad por parte del espectador. Pero lo que no tolero, y para mí pierde toda esa credibilidad, es que tus argumentos para defender tus ideas sean avasallar las posturas contrarias. Y eso era, exactamente, lo que hacía esta señora.
La mujer, nos dio a entender que si mi hijo coge diabetes será porque no le di el pecho. Que si mi hijo coge una enfermedad grave es porque no le di el pecho. Que si yo tengo cáncer de mama o de útero es porque no le di de mamar a Óliver. Continuó con una historia que sucedió aquí en Mallorca hace muchos años de que hubo muchos niños con la poleo y que cuando llegaban al hospital, las enfermeras preguntaban a sus madres usted le ha dado pecho a su hijo? si la respuesta era si, pues que alegría que ese niño iba a sobrevivir, si la respuesta era no, seguramente ese niño moría.
También comentaba que generalmente las que no le quieren dar pecho es porque creen que luego se les quedará feo y no podrán lucirlo en veranito en la playa. Luego están las que tienen pudor a sacarse una teta donde tenga que sacársela, pero que luego no tienen pudor en hacer top less. Y así una serie de alusiones negativas hacia aquellas futuras mamas que, como yo, han decidido darle biberón a su hijo.
Esto sin mencionar que para explicar como debes darle el pecho a tu hijo, los trucos, las formas, etc… estuvo más de una hora y veinte fotos. Mientras que para explicar como darles el biberón estuvo 2 minutos de reloj acompañados de tres fotos.
En ruegos y preguntas, hubo chicas que explicaron que habían ido a otras charlas y que les habían aconsejado otras formas de dar pecho distintas a las que explicaba esta buena mujer. Ella defendió, una vez más, su postura, criticando y destruyendo la credibilidad de otras comadronas. Que según ella son un grupito de naturistas que están de moda y que en fin!! con los años que lleva ella en el oficio que van a saber estas jovencitas…
Como ya os comenté, ayer no era un buen día para mi. Lo veía todo muy negro. Os podéis imaginar como salí de esa charla, las ganas de llorar habían aumentado, pero las lagrimas no asomaban.
Las veces que he comentado que le daré biberón a mi hijo, las caras han sido claras, los comentarios me han hecho daño y me han hecho sentir peor madre.
Entonces yo, en este camino me siento bastante sola. Como que todo el mundo va hacia una dirección y yo he cogido el camino contrario.
Y es ahora cuando entiendo perfectamente a Verónica y su frase:
– No voy a darle pecho a mi hija, le voy a dar biberón. Y me da igual que la gente piense que soy mala madre.

“All good things” y las primeras mini patadas

¡Hola!
¿Qué tal el fin de semana? el mío bien aunque la verdad es que no he hecho nada de provecho. Grgrgr

Tenía una lista mental con unas cuantas cosas por hacer pero como este fin de semana era de los pocos que Juan y yo coincidíamos en casa, hemos aprovechado para estar juntos, disfrutar del hogar y descansar en nuestro maravilloso sofá Tylösand de Ikea.

 tylosand-sofá


Entre vaguear un poco que siempre viene bien, pensamos en qué pasaría si le poníamos música a nuestro bebé ¿se movería ya? Entonces probamos con un par de canciones como Kiss me, Killing me Softly, In your eyes … por probar haber si sentía algún estimulo, ya que sólo estoy de 19 semanas y creía que era pronto para notar algo.

música_para_mi_bebé
Pero para nuestra sorpresa, cuando pinchamos en la canción de Nelly FurtadoAll Good things” sentí… unas ¿mini patadas?, ¿mini puños? en definitiva sentí unos movimientos que no había notado en otras circunstancias. Lo cual provocó una sonrisa de oreja a oreja por nuestra parte que no creo que se borre en toda la semana.


La verdad es que dándole vueltas y siendo un poquito realista, creo que esto de que el bebe haya reaccionado cuando ha escuchado una canción que traduciéndola al castellano diga: todo lo bueno tiene un final…. No creéis que nos está enviando un mensaje?? Yo creo que sí. Creo que intenta decirnos:

Papis, aprovechad y disfrutad ahora de ese sofá, esa pereza, esas ganas de no hacer nada en todo el finde, esos cines el día del espectador, esas cenas en casa hasta altas horas de la madrugada, esos días durmiendo hasta las doce de la mañana, etc, etc, etc…. . Porque en cuanto salga de esta cueva donde estoy metido… all good things come to an end.

Qué cosas ¿verdad? tan pequeñito que debe ser y ¡¡cuánta razón tiene!! 😉

Un besito a todos, aquí os dejo con el vídeo que ha elegido el garbanzo 🙂